San Nicolás, NL.- Los Tigres asestaron tres zarpazos a las Chivas del Guadalajara en la ida de los cuartos de final del Clausura 2026 de la Liga MX tras imponerse 3-1 en el Estadio Universitario, en una noche en la que los felinos llevaron el peso del partido y dejaron al Rebaño contra las cuerdas rumbo a la vuelta.
El duelo abrió una serie marcada por el contexto de la Liguilla y por las bajas que afectaron al Guadalajara, que llegó a esta fase sin varios elementos convocados a la selección mexicana.

El equipo rojiblanco tuvo una respuesta de orgullo, compitió durante varios tramos y golpeó primero, pero no logró sostener la ventaja ante un Tigres que creció con la posesión, ajustó a tiempo y encontró contundencia en el complemento. La derrota deja a Chivas con la obligación de reaccionar en casa, mientras los regiomontanos viajarán con una ventaja importante tras una actuación de autoridad en El Volcán.

El partido comenzó con Chivas como un equipo dispuesto a manejar el balón en su propio campo, sin precipitarse y con la intención de encontrar espacios ante una defensa felina bien replegada. El Rebaño tuvo el primer aviso con un tiro de esquina al minuto 7, aunque la jugada no prosperó y Tigres logró alejar el peligro sin mayores problemas.
La primera sacudida llegó al minuto 10. Ricardo Marín apareció a la espalda de los centrales tras un pase filtrado, se quitó la marca y definió ante la salida de Nahuel Guzmán para poner el 0-1. El gol le dio confianza a Chivas y le permitió jugar con el marcador a favor, pese a que el dominio territorial pronto comenzó a inclinarse del lado local.

Tigres reaccionó con posesión y empuje. Ángel Correa empezó a causar problemas por su movilidad, mientras el equipo felino adelantó líneas y obligó al Rebaño a defender más cerca de Oscar Whalley. Al minuto 23, Correa entró al área y su disparo fue rechazado por la zaga rojiblanca, en una de las primeras señales de que el empate podía llegar antes del descanso.
El cuadro regiomontano insistió y encontró dos respuestas clave de Whalley. Primero, el arquero rojiblanco evitó el gol de Rodrigo Aguirre con una gran atajada a un cabezazo dentro del área, y después mantuvo la ventaja con una intervención en un tiro libre al minuto 41. Chivas resistía, aunque cada avance de Tigres aumentaba la sensación de peligro.

La presión terminó por cobrar factura al minuto 44. Jesús Angulo apareció libre tras un tiro de esquina y remató ante la mirada de Whalley, que poco pudo hacer para impedir el 1-1. Tigres encontró el empate en el cierre del primer tiempo y mandó el partido al descanso con una sensación distinta: Chivas había golpeado primero, pero los felinos ya habían tomado el control emocional del partido.
Guido Pizarro movió su banca desde el arranque del complemento y el cambio tuvo efecto inmediato. Francisco Reyes dejó el campo para el ingreso de Diego ‘Chicha’ Sánchez, una apuesta que terminó por ser determinante en el resultado.

Chivas tuvo una opción al minuto 49, con un centro raso de Santiago Sandoval que cruzó toda el área, pero ningún jugador rojiblanco alcanzó a cerrar la pinza.
La respuesta de Tigres fue contundente. Al minuto 52, Juan Brunetta apareció solo en el segundo palo y conectó una volea tras un centro al área, en una definición imposible para Whalley. El 2-1 confirmó el dominio felino y dejó a Chivas obligado a cambiar el plan, porque el Rebaño pasó de administrar una ventaja temprana a perseguir el marcador en un escenario cada vez más complicado.

Gabriel Milito intentó modificar el rumbo con más gente al frente. Santiago Sandoval salió para el ingreso de Ángel Sepúlveda al minuto 60, en una decisión que reflejó la urgencia rojiblanca por buscar el descuento. Más tarde, Yael Padilla y Miguel Gómez entraron por Efraín Álvarez y Richard Ledezma, mientras Chivas trataba de recuperar presencia ofensiva sin perder equilibrio atrás.
Tigres, sin embargo, tuvo ocasiones para ampliar la ventaja. Gorriarán rozó el cuarto con un disparo cruzado que pasó cerca del poste, y después Correa, Diego Sánchez y Brunetta participaron en acciones que volvieron a exigir a la defensa rojiblanca.

Chivas se salvó en más de una ocasión, especialmente cuando el equipo local encontró espacios al contragolpe y pudo castigar con un marcador más amplio.
El Rebaño también tuvo sus oportunidades en el tramo final. Ángel Sepúlveda apareció en zona de definición y sacó un remate que se fue ligeramente desviado, en una de las jugadas más claras de Chivas para acercarse. La defensa de Tigres respondió en los momentos de mayor tensión y evitó que el partido entrara en un cierre más incómodo para los locales.

En los últimos minutos, Pizarro administró la ventaja con los ingresos de Rafael Guerrero, Loroña y André-Pierre Gignac. Guerrero todavía vio la tarjeta amarilla en el agregado tras bajar a Sepúlveda, en una acción que le dio una última opción al Rebaño. Se añadieron cinco minutos, pero Chivas ya no encontró el gol que necesitaba para viajar con una desventaja menor.
Tigres cerró la noche con un 3-1 que premió su dominio, su insistencia y sus ajustes en el complemento, mientras Chivas se fue de El Volcán con la sensación de haber competido desde el orgullo, pero sin la fuerza suficiente para sostener el marcador ni para responder al vendaval felino. La serie queda abierta, aunque ahora el Rebaño tendrá que remar contra una ventaja clara en la vuelta, recordando que un empate en el global les de el pase a semifinales.


