CDMX.- Los Pumas de la UNAM avanzaron este domingo a la final del Torneo de Clausura 2026 de la Liga MX al vencer 1-0 a los Tuzos del Pachuca en el estadio Olímpico Universitario, dejando el global empatado a uno y clasificar por su mejor condición en la tabla del rol regular.
La primera mitad del duelo de vuelta entre Pumas y Pachuca se vivió con intensidad desde el primer minuto.

El conjunto auriazul salió con todo en busca de abrir el marcador y empatar la serie global, que los Tuzos lideraban 0-1.
Uriel Antuna protagonizó la primera aproximación peligrosa al minuto 3, desbordando por la banda derecha y enviando un centro que buscaba a Robert Morales, mientras que Juninho también estuvo cerca de generar riesgo frente al arco defendido por Óscar Moreno.

Al minuto 7, Coco Carrasquilla y Antuna continuaron presionando y buscando combinar en zona ofensiva, aunque la última definición seguía fallando.
La intensidad felina tuvo su primer gran aviso al minuto 11, cuando Robert Morales estrelló un remate en el travesaño tras quedar frente al arco tras un pase preciso de su compañero.
Los aficionados contuvieron la respiración, conscientes de que Pumas estaba cerca de abrir el marcador, pero la precisión no lo acompañó.
Pachuca comenzó a estabilizarse alrededor del minuto 15, buscando aproximaciones controladas, aunque sin generar peligro real.

La sólida defensiva que mandó el estrega Efraín Juárez y la marca de Nathan Silva complicaba cualquier intento de los Tuzos de sorprender a Navas, y se notaba que el equipo visitante prefería mantener el orden defensivo.
Sin embargo, la intensidad del juego no disminuyó y, al minuto 18, Robert Morales volvió a tener una oportunidad clarísima para los universitarios: recibió un centro cruzado con el arco prácticamente a su disposición, pero su remate salió desviado y Pumas desaprovechó otra chance inmejorable.

Los Tuzos intentaron reaccionar a partir del minuto 23, recuperando ritmo y controlando un poco la presión auriazul. Con orden defensivo, lograron bajar los decibeles del vendaval ofensivo de Pumas y estabilizar el partido en su terreno, evitando que los universitarios generaran mayores riesgos en la cabaña de Moreno.
Sin embargo, al minuto 28, Nathan Silva recibió tarjeta amarilla por una falta sobre Enner Valencia, mostrando que la intensidad y el roce físico seguían siendo protagonistas del partido.
Al minuto 32, Pumas volvió a acercarse con peligro. Duarte abrió para Angulo, quien desbordó por toda la banda izquierda y sacó un servicio que puso en aprietos a la defensa tuza, aunque nuevamente no encontró rematador.

Cuatro minutos más tarde, Rodrigo López por la derecha mandó un centro ‘de tres dedos’ buscando a Juninho, pero el delantero no pudo conectar el esférico, otra ocasión desaprovechada que mantenía la tensión en el Estadio Olímpico.
En los últimos minutos de la primera mitad, Pumas siguió buscando la definición.
Al minuto 43, Angulo se llenó de pelota y, aunque parecía tener mejores opciones para centrar al área, decidió rematar de zurda, enviando su disparo muy desviado del arco. Ya en el minuto 45, Adalberto Carrasquilla sufrió una caída que lo dejó visiblemente dolido, aunque logró reincorporarse mientras el cuarto oficial anunciaba dos minutos de tiempo agregado.
La segunda mitad arrancó con la misma intensidad, aunque Pumas tenía claro que debía afinar la puntería para igualar la serie global.
Los auriazules retomaron el control del balón, buscando mantener la paciencia y abrir espacios frente a un Pachuca ordenado, consciente de que un gol en contra complicaría su ventaja global de 1-0. Al minuto 50, Pumas insistió en su juego ofensivo, con los jugadores universitarios obligados a ir al frente.

Antuna, Carrillo y Juninho buscaban combinaciones rápidas para superar a la defensa tuza, mientras la afición en CU se mantenía expectante, consciente de que un gol cambiaría por completo la dinámica del encuentro.
La insistencia auriazul rindió frutos al minuto 56, cuando Jordan Carrillo marcó un verdadero golazo. Tras un tiro libre ejecutado de manera magistral, el balón impactó primero en el poste y luego se coló en las redes de Pachuca, ante la mirada incrédula de Óscar Moreno.
La euforia en el Estadio Olímpico Universitario se hizo sentir de inmediato: Pumas se puso 1-0 en el partido y empató la serie global 1-1 en un momento clave, buscando el pase a la final tras la posición en la tabla a pesar de la igualada, obligando a los Tuzos a replantear su estrategia y adelantar líneas para intentar recuperar la ventaja.
Pese al gol, Pachuca trató de responder rápidamente.
Al minuto 61, los felinos retrocedieron un poco para cuidar el marcador, dejando más espacios en su campo que los Tuzos intentaron aprovechar, aunque todavía sin ideas claras que generaran peligro real en el área universitaria. Pese a su arriesgado posicionamiento, la defensa auriazul se mantuvo firme y organizada, limitando las oportunidades rivales.


