CDMX.- La selección mexicana derrotó 2-0 a Sudáfrica en el partido inaugural del Mundial 2026 celebrado en el estadio Azteca gracias a goles de Julián Quiñones y Raúl Jiménez, en una jornada cargada de emociones, récords, debutantes y momentos que hicieron explotar a las más de 80 mil personas que llenaron las tribunas.
Desde el primer pase del partido retumbaron los olés en el Coloso de Santa Úrsula.
México salió con la decisión de imponer condiciones, apenas al minuto 4 Israel Reyes apareció por la banda derecha y mandó una diagonal retrasada que encontró a Raúl Jiménez en una posición inmejorable para abrir el marcador.

El delantero prendió la pelota de zurda cerca del punto penal, pero Ronwen Williams reaccionó con una espectacular atajada que evitó el primer gol de la tarde.
La advertencia mexicana fue apenas el preludio de lo que estaba por venir.
Al minuto 8 cayó el primer gol de la Copa del Mundo 2026 cortesía de Julián Quiñones, en una jugada en la que Sudáfrica intentó salir jugando desde el fondo con un pase hacia el centro del campo, pero Erik Lira protagonizó una recuperación brillante.
El mediocampista de Cruz Azul ganó el balón, provocó un rebote favorable y dejó completamente solo al delantero frente a la portería. El futbolista del Al Qadisiya no dudó. Sacó un potente disparo que venció a Williams y mandó la pelota al fondo de la red.
El estadio explotó. México tomaba ventaja 1-0 y además conseguía el gol más rápido de su historia en una Copa del Mundo.

Con la ventaja en el marcador, El Tri siguió jugando con confianza, aunque poco a poco el Bafana Bafana comenzó a adelantar líneas. Mientras tanto, las tribunas mantenían una atmósfera impresionante. La Ola comenzó a recorrer el estadio de punta a punta, los cánticos no se detenían y cada recuperación mexicana era celebrada.
El cuadro africano apostó por un partido muy físico y poco a poco logró emparejar la posesión del balón gracias a una presión alta que comenzó a incomodar la salida mexicana.
La primera señal de peligro llegó al minuto 22 tras un error de Raúl Rangel. Un balón elevado parecía controlado por el guardameta, pero terminó escapándose de sus manos y quedó vivo dentro del área.
La defensa reaccionó a tiempo para despejar el peligro, aunque la jugada encendió algunas alarmas. Instantes después, Brian Gutiérrez recibió la primera tarjeta amarilla para México tras una barrida tardía cerca del área.

Con el paso de los minutos el encuentro entró en una fase más equilibrada.
El equipo de Javier Aguirre ya no dominaba con tanta claridad la posesión y su rival comenzaba a instalarse con más frecuencia en territorio rival.
Sin embargo, cada vez que el Tri aceleraba encontraba espacios importantes. Al minuto 34, Jesús Gallardo llegó hasta línea de fondo y mandó una diagonal peligrosa que obligó a Williams a intervenir nuevamente.
Un minuto después las estadísticas reflejaban el desarrollo del partido: seis disparos para México y ninguno para Sudáfrica.
El primer remate africano llegó hasta el minuto 37 mediante un cabezazo de Lyle Foster tras un centro frontal, aunque sin dirección de portería.
La jugada sirvió para evidenciar que México había permitido crecer al rival. La posesión estaba dividida y Sudáfrica comenzaba a acercarse cada vez más al área mexicana. Aun así, las mejores oportunidades seguían siendo del conjunto local.

Al minuto 41, Álvaro Fidalgo encontró a Raúl Jiménez con un centro preciso y el delantero alcanzó a desviar el balón, pero Williams volvió a responder con una intervención extraordinaria.
La siguiente acción estuvo a centímetros de sentenciar el encuentro antes del descanso. Brian Gutiérrez recibió dentro del área, de espaldas a la portería y mientras caía alcanzó a tocar la pelota para habilitar a Quiñones.
El delantero apareció de frente al arco y sacó un disparo raso que superó al portero, pero terminó estrellándose en el poste. El doblete se escapó por cuestión de centímetros. Todavía antes del medio tiempo, Quiñones volvió a liderar una transición ofensiva que dejó a Brian mano a mano contra la defensa, aunque el futbolista de Chivas no logró conectar correctamente el remate.
México se fue al descanso con ventaja mínima, pero con la sensación de que el marcador pudo ser mucho más amplio.
La segunda mitad arrancó con una oportunidad increíblemente desperdiciada. Ronwen Williams regaló el balón dentro de su propia área a Álvaro Fidalgo.
El mediocampista tuvo tiempo para definir, pero dudó demasiado. Amagó varias veces, se fue abriendo hasta perder el ángulo y terminó desperdiciando una ocasión clarísima. Tras un centro rechazado, Gutiérrez recogió el rebote y probó desde fuera del área en un disparo que pasó muy cerca.

El propio centrocampista sería protagonista apenas unos minutos después. Al minuto 49 arrancó justo en el momento preciso para recibir un pase filtrado y escapar completamente solo rumbo a la portería. Cuando estaba a punto de ingresar al área fue derribado por Sphephelo Sithole, quien no tuvo otra opción que cortar la jugada. El árbitro mostró la tarjeta roja directa por evitar una oportunidad manifiesta de gol y Sudáfrica se quedó con diez hombres.
Sin embargo, a pesar de tener superioridad numérica, México perdió protagonismo. La escuadra africano mantuvo largos periodos de posesión y logró instalarse con frecuencia en campo rival. Al cumplirse la hora el encuentro atravesaba su fase más tranquila.
No había aproximaciones claras y el Tri parecía esperar errores del rival en lugar de imponer condiciones. La afición comenzó a mostrar cierta desesperación porque el segundo gol no llegaba y el partido seguía abierto.
La respuesta llegó desde la banca. Javier Aguirre mandó al campo a Luis Chávez y a Gilberto Mora, quien con apenas 17 años es el futbolista más joven de todo el torneo. El estadio reaccionó de inmediato. Miles de aficionados se pusieron de pie para recibir al juvenil y comenzaron a corear su nombre mientras ingresaba al terreno de juego para vivir su debut mundialista.

Tres minutos después llegó la jugada que terminó definiendo la noche. Raúl Jiménez inició la acción combinando con Quiñones. El autor del primer gol abrió el balón hacia la banda derecha para Roberto Alvarado.
El Piojo levantó la cabeza y encontró al atacante de los Wolves llegando completamente solo al segundo poste. El centro fue perfecto. El remate también. Raúl conectó de cabeza y venció a Williams para marcar el 2-0. Inmediatamente rompió en llanto.
La celebración reflejaba mucho más que un simple gol. Después de cuatro Copas del Mundo, Jiménez finalmente había conseguido su primera anotación en el máximo escenario del fútbol internacional. Además, el delantero alcanzó los 47 goles con la Selección Mexicana, se quedó en solitario con el segundo lugar histórico de anotadores nacionales y dio un paso más hacia la marca de Javier Hernández. El estadio completo se puso de pie para acompañar uno de los momentos más emotivos de toda la inauguración.
Con el marcador 2-0, la fiesta ya era total. Al minuto 80 un gigantesco Cielito Lindo comenzó a recorrer las tribunas y convirtió el estadio en un solo coro. Miles de personas cantaron al mismo tiempo mientras México acariciaba la victoria. Todavía habría tiempo para una última complicación para Sudáfrica. Al minuto 83, Themba Zwane golpeó en el rostro a Roberto Alvarado y recibió la segunda tarjeta roja para su selección.

Sin embargo, el cierre perfecto terminó manchado en el tiempo de compensación. César Montes, quien arrancó el encuentro como capitán de la selección azteca, recibió la tarjeta roja tras una fuerte entrada en mediocampo cuando el partido ya estaba prácticamente definido. El defensor abandonó el terreno de juego rumbo a los vestidores. La expulsión no solo dejó a México con diez futbolistas en los minutos finales, sino que además confirmó la ausencia de uno de los pilares de la defensa para el duelo ante Corea del Sur. Una baja durísima para Javier Aguirre de cara al segundo compromiso del torneo.
México cumplió. Ganó el partido inaugural, sumó sus primeros tres puntos del torneo, marcó el primer gol de la Copa del Mundo y encontró en Raúl Jiménez una de las imágenes más poderosas de la jornada.
La fiesta comenzó en las tribunas, se trasladó a la cancha y terminó con todo un país soñando después de una noche que difícilmente olvidará.
Aunque la victoria fue contundente y las sensaciones fueron positivas, la expulsión de Montes dejó una preocupación importante en una noche que parecía destinada a ser completamente perfecta para el conjunto mexicano.


