CDMX.- El selectivo de México buscará este miércoles mostrar su fortaleza en el estadio Azteca frente al equipo de Chequia, para cerrar la fase de grupos del Mundial 2026.
Desde el ‘Aztecazo’ de 2013 al caer ante Honduras por 2-1 en la eliminatoria para Brasil 2024 hasta la actualidad, el Tricolor ha sabido hacerse fuerte ante su gente, construyendo una narrativa de dominio que lo acompaña hasta el Mundial 2026, con una racha de 24 partidos sin perder en el Coloso de Santa Úrsula.

México ha mostrado solidez en sus dos primeras presentaciones del torneo ante Sudáfrica y Corea del Sur, lo que le permite llegar a este encuentro con el liderato del sector asegurado. Sin embargo, el rival europeo representa una prueba exigente por su disciplina táctica y su capacidad para competir en escenarios de alta presión.
El equipo dirigido por Javier Aguirre llega con la misión de cerrar una fase de grupos perfecta y mantener el impulso competitivo en casa.

Además, la selección mexicana afronta el duelo ante Chequia con una estadística favorable que refuerza su confianza, ya que nunca ha perdido como local frente a selecciones europeas en Copas del Mundo disputadas en el Estadio Ciudad de México. Este registro histórico incluye actuaciones memorables en los Mundiales de 1970 y 1986, donde el Tricolor se mantuvo invicto ante rivales del Viejo Continente.

En 1970México empató 0-0 ante la Unión Soviética y posteriormente venció 1-0 a Bélgica, mientras que en 1986 repitió la fórmula con triunfos clave ante Bélgica (2-1) y Bulgaria (2-0) en octavos de final, con el recordado gol de Manuel Negrete. Ahora, frente a Chequia, el equipo mexicano tiene la oportunidad de mantener esa hegemonía histórica y seguir construyendo su legado en casa dentro de las Copas del Mundo.

Por si fuera poco, México consiguió una marca inédita en su historia mundialista tras vencer a Corea y sumar su segundo triunfo consecutivo en la fase de grupos del Mundial 2026. Por primera vez, el Tricolor logró ganar sus dos primeros partidos sin recibir gol, consolidando un arranque perfecto tanto en defensa como en eficacia ofensiva.

Este registro supera lo hecho en ediciones anteriores como Corea-Japón 2002 y Rusia 2018, donde México también ganó sus dos primeros encuentros, pero en ambos casos permitió al menos un gol en contra en el segundo partido, algo que no ocurrió en esta ocasión, marcando así un hito defensivo en su participación mundialista.

El duelo ante Chequia también llega en una fecha especial para el fútbol mexicano, marcada por recuerdos positivos en la historia del Tricolor en competencias internacionales. Un 24 de junio quedó grabado en la memoria del conjunto nacional, cuando en 2017 derrotó 2-1 a Rusia en Kazán para avanzar a semifinales de la Copa Confederaciones, en una de sus actuaciones más destacadas en torneos FIFA.

Aquel triunfo reforzó la idea de un equipo competitivo en escenarios internacionales.
Otro recuerdo importante se remonta al 24 de junio de 1994, cuando México venció 2-1 a Irlanda en el Mundial de Estados Unidos, con una actuación memorable de Luis García, quien firmó un doblete que quedó en la historia de la afición tricolor.


