CDMX.- La selección mexicana sostuvo la segunda práctica de cara al compromiso con su similar de Corea del Sur, y comenzó a delinear la estrategia para un rival que sobresale por su velocidad y dinamismo al ataque.
El objetivo para el tricolor es claro: sumar una nueva victoria que le permita cerrar la fase de grupos en lo más alto.

Uno de los factores que condiciona la planificación de Aguirre es la expulsión de César Montes, quien será baja obligada para este encuentro con la selección mexicana.
El técnico analiza distintas opciones para cubrir la ausencia del defensor central, aunque no se descarta que haya más ajustes en la alineación inicial debido al estilo de juego del rival.
Tras la práctica realizada este sábado por la mañana en el Centro de Alto Rendimiento este sábado, el equipo tuvo la la tarde libre para despejar un poco la mente de los seleccionados.
Corea del Sur representa un desafío distinto al visto en el debut, por lo que el cuerpo técnico estudia posibles modificaciones tácticas para contrarrestar su velocidad por las bandas.
De acuerdo con el reporte desde el CAR, el ‘Vasco’ podría realizar al menos un par de cambios adicionales, aunque la decisión final se tomará en las próximas horas.

El entrenamiento del domingo se perfila como clave en la preparación, ya que todo indica que será a puerta cerrada. En esa sesión, Aguirre definirá el parado táctico y comenzará a perfilar el once titular de la selección mexicana que buscará mantener el paso perfecto en la fase de grupos del Mundial.
Pese a la exigencia del próximo encuentro, el ambiente dentro del plantel es de tranquilidad. El equipo se ha mostrado relajado, con bromas y buen ánimo durante las prácticas, reflejando la confianza que existe tras el buen arranque en la competencia.
El objetivo interno del conjunto mexicano es claro: seguir sumando victorias para asegurar el primer lugar del grupo, lo que abriría la posibilidad de disputar la fase de eliminación directa en el Estadio Azteca, ante su gente, en una eventual ronda de alto impacto.
Con ese panorama, la selección mexicana afina detalles en su preparación, consciente de que el duelo ante Corea del Sur será una prueba exigente. Javier Aguirre ajusta piezas, evalúa variantes y busca mantener el equilibrio entre solidez defensiva y profundidad ofensiva para dar un nuevo paso en el Mundial 2026.


