CDMX.- Juárez elevó el tono en la previa de la final del Clausura 2026 entre Pumas y Cruz Azul, luego de ser cuestionado por la polémica que generó su gesto con el árbitro Daniel Quintero al término de la semifinal de vuelta donde se le vio hablando con el juez central.
El técnico universitario defendió su postura, aseguró que solo felicitó a alguien por hacer bien su trabajo y respondió con ironía a las preguntas.

Sobre la preparación para la final, Juárez señaló: «Estamos tranquilos, contentos, ilusionados, trabajando día a día, lo mismo que venimos haciendo desde hace casi un año, desde que estamos en el club. Hoy hablamos con los muchachos y el entrenamiento fue exactamente como si hubiésemos preparado algún otro entrenamiento de cualquier otra jornada. Porque nosotros hemos venido jugando cada día por la exigencia, por tratar de darle vuelta a la situación en cada juego».

El técnico universitario evitó adelantar escenarios más allá del duelo de ida ante Cruz Azul. Para Juárez, el enfoque inmediato está en el primer partido de la final y no en lo que pueda ocurrir después dentro de la serie por el campeonato: Tengo en la cabeza nada más hoy un objetivo: el primer partido. Déjenme disfrutar, déjenme ilusionarme”. También reiteró que el equipo ha trabajado bajo una mentalidad de exigencia constante desde el inicio del proceso: “Cada partido nosotros lo jugamos como finales, lo hemos preparado así desde la pretemporada. Esto no es un tema del rival, es un tema de nosotros, de crear hábitos, de crear una competencia, de crear una cultura deportiva que todos los días des el cien por ciento como si te enfrentas al mejor equipo del planeta».

Uno de los momentos más polémicos de la conferencia llegó cuando Juárez fue cuestionado por sus comentarios hacia el arbitraje. El técnico de Pumas defendió su postura y aseguró que no entiende por qué se generó controversia por felicitar a alguien que, desde su perspectiva, hizo correctamente su trabajo: “El tema de los árbitros realmente creo que hace mucho tiempo me fui de mi país y regreso hace un año y parece que está mal el que hace su trabajo. Es increíble no poder felicitar a alguien que hace bien su trabajo. Están haciendo un escándalo y no sabía que no se puede felicitar a alguien por hacer su trabajo. A la otra le digo groserías y creo que estaremos más tranquilos. Se me hace triste, se me hace extraño, no veo ninguna polémica como cuando felicitas al entrenador del equipo contrario o a un jugador después de un partido. Entiendo que mucha gente quiere desestabilizar; mucha gente no nos veía y no nos quería aquí».


