Olimpia, Grecia.- Ni el mal tiempo que imperó en la Antigua Grecia pudo frenar el inicio del recorrido de la Antorcha Olímpica rumbo a Milano Cortina, sede de los Juegos de Invierno 2026.
La ceremonia, tradicionalmente realizada al aire libre, tuvo que trasladarse al interior del Museo Arqueológico debido a las condiciones climáticas, aunque el simbolismo que caracteriza este acto se mantuvo intacto.
Con este encendido inicia la cuenta regresiva hacia una de las competencias deportivas más importantes del próximo año.

La llama utilizada en el evento provino del ensayo realizado el lunes en el Templo de Hera, donde sí fue posible recurrir al método ancestral que concentra los rayos del sol para generar el fuego.
Ese respaldo permitió que, pese a la amenaza de lluvia, los organizadores mantuvieran la esencia del ritual que conecta a los Juegos modernos con sus orígenes.
El gesto de encender la antorcha en Olimpia mantiene viva una tradición que se remonta a 1936 y que evoca el vínculo histórico con el sitio donde surgieron los Juegos Olímpicos.
Desde Grecia, el recorrido de la llama funciona también como una celebración del legado cultural que acompaña cada edición de la justa.
El primer portador fue el remero griego Petros Gaidatzis, quien salió del museo con la antorcha en la mano para marcar el inicio del relevo.
Más adelante se le unió la italiana Stefania Belmondo, una de las figuras más destacadas del esquí de fondo, en una etapa conjunta que subrayó la conexión entre el país anfitrión y la cuna del olimpismo.
Durante una semana, la llama recorrerá varios puntos emblemáticos de Grecia antes de llegar a Atenas, donde se realizará la ceremonia formal de entrega a los organizadores italianos.

Este tramo inicial forma parte de la ruta tradicional, que sirve como antesala del trayecto principal en territorio europeo.
La llegada a Italia está prevista para el 4 de diciembre. Desde ese día comenzará un relevo nacional que cruzará las 20 regiones y más de un centenar de provincias italianas. En total, la antorcha pasará por alrededor de 60 ciudades y cerca de 300 localidades, acompañada por más de diez mil portadores seleccionados para custodiar el fuego.
Roma será una de las primeras paradas destacadas, antes de que el recorrido avance hacia el norte del país. El objetivo es llevar la llama a sitios históricos, culturales y deportivos para convertir el relevo en una ventana al patrimonio italiano, además de reforzar la identidad de unos Juegos que combinarán sedes alpinas y urbanas.


