CDMX.- La Selección Mexicana de Béisbol sufrió un sensible e inesperado golpe en plena preparación rumbo al Clásico Mundial de Beisbol 2026 tras confirmarse la baja del lanzador José Urquidy debido a las restricciones contractuales con su nuevo equipo en Grandes Ligas.
Urquidy se había consolidado como uno de los brazos más experimentados y confiables del roster. La noticia de su baja cayó como balde de agua fría para el mánager Benjamín Gil, quien contaba con él como pieza clave en la rotación abridora.

Su ausencia obliga a México a reorganizar su plan de pitcheo y confiar en otros brazos para enfrentar un grupo complicado que incluye a Estados Unidos, Italia, Brasil y Gran Bretaña.
La razón detrás de la ausencia de Urquidy está ligada a un tema de seguro contractual. Tras firmar recientemente con los Pittsburgh Pirates, el club exigió que su participación internacional estuviera cubierta por una póliza que protegiera su salario en caso de lesión.
El historial médico del lanzador incluye una cirugía Tommy John (reconstrucción del ligamento colateral cubital) en 2024.

En 2025 apenas pudo lanzar unos cuantos juegos, lo que complicó la cobertura.
Sin seguro, los Pirates decidieron no darle autorización para jugar con México
En este contexto, la decisión busca proteger la inversión del equipo y garantizar que el lanzador llegue en óptimas condiciones a la temporada regular de MLB.


