Estados Unidos.- Iap Happ conectó un enorme jonrón en el Día Inaugural en Chicago. Más o menos. Lo mismo hizo el cubano Yordan Álvarez en Houston. Bueno, más o menos. Los dos pegaron “jonrones fantasmas”.
Eso no lo explica el boxscore, porque Happ se fue de 5-1 (un sencillo) con tres ponches, mientras los Cachorros caían ante Washington 10-4, mientras que Álvarez se embasó únicamente por boletos en una derrota 3-0 ante los Angelinos.
Ninguno recorrió las bases. Ninguno verá aumentar sus columnas de jonrones en sus estadísticas. Ninguno anotó. Sus equipos no ganaron.

Fue más fácil ver lo qué le ocurrió al enorme batazo de Álvarez en la primera entrada contra los Angelinos: Golpeó las vigas del techo en el Daikin Park, desviándose inofensivamente hacia los asientos en territorio foul por la línea del jardín derecho. Se decretó como un batazo de foul, una decisión que fue confirmada tras la revisión en video.
En Chicago, el único espectador con guante que atrapó un recuerdo en el batazo de Happ fue el patrullero izquierdo de los Nacionales, James Wood, quien capturó la pelota mucho antes de la franja de advertencia —a unos meros 322 pies del plato, para ser exactos— para el segundo out del noveno inning.
El hecho de que no pasara por encima de la cerca —seguramente a estas alturas ya te habrás dado cuenta de que no fue un jonrón según las reglas— no tiene casi nada que ver con Happ y casi toda la culpa la tuvo el notorio viento del Wrigley, porque aquí es donde entra el ‘récord’: Debido a la ráfaga de brisa en ese momento, el tablazo de Happ fue empujado unos increíbles 113 pies hacia adentro por el viento.

Es la mayor distancia que el viento le ha quitado a un posible vuelacerca en la base de datos de Weather Applied Metrics, la cual cubre la totalidad de las tres temporadas anteriores.
En un día tranquilo, el batazo de Happ habría recorrido aproximadamente 435 pies. ¿En un día con el viento soplando hacia afuera? No habría caído en el guante de Wood. Tal vez ni siquiera seguiría en el estado de Illinois.
El viento importa, al igual que las vigas en el techo de un estadio techado. El viento privó a Happ de su primer jonrón de la temporada, al igual que las vigas en Houston se lo hicieron a Álvarez.
En el caso de Happ, el obstáculo también le dio algo parecido a un nuevo récord. Al menos hasta el próximo juego en casa.


