Oklahoma City, OK.- Tras cuatro derrotas en seis salidas, el Thunder recuperó su mejor versión al vencer con autoridad a los Sixers de Filadelfia por 129-104, en un partido que devolvió la confianza a la afición.
La figura de la noche fue Chet Holmgren, quien firmó 29 puntos, nueve rebotes y cuatro tapones, imponiéndose incluso en el duelo físico contra Andre Drummond, quien le sacaba más de 30 kilos de diferencia.

A su lado, Shai Gilgeous-Alexander volvió a ser determinante con 27 puntos y cinco asistencias, liderando la ofensiva de un Thunder que ahora tiene marca de 27-5.
El inicio fue marcado por la explosividad de Tyrese Maxey, que desbordó a la defensa de OKC con 15 puntos en el primer cuarto y terminó con 28 en total, además de cinco asistencias y cuatro robos. Su velocidad y agresividad mantuvieron a los Sixers en la pelea durante la primera mitad, que cerró con ventaja mínima para los locales (64-62).

Pero el tercer cuarto fue el punto de quiebre. El Thunder ajustó en defensa y limitó a Filadelfia a un 40 por ciento de efectividad en tiros de campo, forzando ocho pérdidas de balón que se transformaron en puntos rápidos al contraataque. La intensidad de Lu Dort, que robó un balón clave a Paul George, simbolizó el cambio de ritmo. OKC se despegó con un parcial de 38-24 y ya no miró atrás.
El equipo de Thomas Frank terminó el encuentro con 23 pérdidas forzadas, que se tradujeron en 31 puntos, confirmando que su mejor arma sigue siendo la presión defensiva.
Tras cuatro derrotas en seis partidos, el Thunder volvió a la normalidad: ganar con autoridad y recuperar la confianza de un público que celebró cada jugada como un regreso a la esencia del equipo.


