CDMX.- Emilio Azcárraga Jean, propietario y presidente del Club América, se pronunció a favor de recuperar el sistema de ascenso y descenso en la Liga MX, pero con una condición.
El empresario sostuvo que para el balompié mexicano regrese a ese método debe existir existir una categoría inferior sólida, competitiva y con condiciones económicas que permitan sostener a los clubes.

En entrevista para TUDN, Azcárraga explicó que no basta con comparar el modelo mexicano con el de países como España, Inglaterra o Portugal, donde las segundas divisiones cuentan con una estructura consolidada y con mayor capacidad para generar recursos.
“Yo estoy a favor del ascenso y del descenso. Ahora, todo mundo compara y te dice: ‘Es que en España, es que en Inglaterra, es que en Portugal’. Ok. Ahí tienes una Segunda División muy sólida, es un negocio y hay una inversión muy grande que cada uno de los equipos hace en jugadores, en instalaciones, en estadio”, señaló.

Para el propietario del América, uno de los principales obstáculos está en la falta de estabilidad financiera de las categorías inferiores. Su preocupación pasa por el escenario que enfrentaría un club de Primera División en caso de descender sin contar con ingresos suficientes para sostener su estructura.
“Cuando tú desciendes y no se ha logrado consolidar esa liga de Segunda División, entra también el cuánto valen los derechos de esa liga que le dan una viabilidad económica a ese equipo que está ahí. Hoy, yo sí siento que esa viabilidad económica es bien difícil para abajo y para arriba”, explicó.

Azcárraga recordó además que en el pasado existieron mecanismos como la certificación de clubes y la tabla porcentual, fórmulas que buscaban establecer ciertos parámetros para competir y permanecer en el máximo circuito.
Sin embargo, señaló que eran pocos los proyectos capaces de sostenerse de manera constante después de conseguir el ascenso.
El empresario considera que el reto no es únicamente deportivo. La categoría inferior necesita convertirse en un producto atractivo para aficionados, patrocinadores, medios de comunicación y propietarios antes de pensar en una apertura total del sistema.


