Montjuic, España.- El ciclista mexicano Isaac del Toro pegó su primera embestida en su debut en el Tour de Francia 2026, al conquistar la segunda etapa con un tiempo de 3 horas, 40 minutos y 1 segundo, en un recorrido de 169 kilómetros de Tarragona a Montjuic.
El muchacho originario de Ensenada, Baja California, dio una demostración de resiliencia, estrategia perfecta y un gesto de compañerismo que quedará grabado en los libros de historia del ciclismo moderno.

La jornada, caracterizada por un sol implacable y el exigente circuito final en la capital catalana, culminó con un histórico uno-dos para la escuadra emiratí. Tadej Pogacar cruzó la línea de meta en la segunda posición con el mismo tiempo, tras ceder el triunfo de manera consciente a su joven coequipero en los metros finales, mientras que el belga Remco Evenepoel (Red Bull – BORA – hansgrohe) completó el podio del día en la tercera plaza.
La victoria de Del Toro adquiere tintes de epopeya debido a los serios contratiempos sufridos durante la fracción. A falta de 65 kilómetros para la meta, antes del ingreso a Barcelona, el pedalista de Ensenada sufrió una avería mecánica que lo obligó a detenerse y realizar un cambio de bicicleta. La situación encendió las alarmas en el coche del UAE Team Emirates, llegando a perder el mexicano cerca de dos minutos respecto al pelotón principal.

El tramo final en el exigente circuito de Montjuic se convirtió en una batalla de desgaste de alta intensidad. El UAE Team Emirates asumió la responsabilidad de la carrera, imponiendo un ritmo asfixiante por conducto de Brandon McNulty. La velocidad de la escuadra asiática seleccionó drásticamente el grupo de favoritos y sepultó las aspiraciones de clasicómanos importantes, incluyendo al neerlandés Mathieu van der Poel, quien perdió contacto con la cabeza de carrera.
En la última y definitiva ascensión a la Côte du Château de Montjuïc (1.6 km al 5.9%), el pelotón de elegidos estalló en ataques. El noruego Tobias Halland Johannessen y el ecuatoriano Richard Carapaz intentaron romper la disciplina del grupo en el descenso, seguidos por un peligroso movimiento del danés Mattias Skjelmose a dos kilómetros de la pancarta de meta. Sin embargo, la estructura defensiva del UAE neutralizó cada intento con solvencia.

La resolución de la etapa llegó en el último kilómetro. Aprovechando el marcaje de los líderes de la clasificación general, Isaac del Toro lanzó un poderoso y seco demarraje que fracturó el grupo. Pogacar reaccionó de inmediato a su rueda, actuando como el tapón perfecto para neutralizar la respuesta de Remco Evenepoel y del campeón defensor, Jonas Vingegaard.
Con la línea de meta a la vista en el Estadio Olímpico y la victoria de etapa prácticamente asegurada para el equipo, se produjo el momento cumbre de la jornada. Pogacar, en un nítido gesto de liderazgo y reconocimiento al esfuerzo previo de su coequipero, decidió no disputar el sprint final a fondo. El esloveno levantó ligeramente el pie del pedal, miró a su costado y permitió que el joven ciclista mexicano lo rebasara para cruzar la línea con los brazos en alto.


