CDMX.- La selección de Sudáfrica arribó este martes a la Ciudad de México, para reconocer el estadio Azteca a dos días del juego inaugural del Mundial 2026 ante la selección mexicana.
Tras su concentración en Pachuca, donde sostuvo un duelo amistoso ante Jamaica, que ganaron 1-0, la delegación africana arribó a la capital del país lista para vivir la experiencia del torneo, fijando su atención en el duelo ante el tricolor.

A pesar de ser un rival directo, los jugadores fueron bien recibidos por la gente, con música de mariachi, aplausos y sonrisas, mientras un par de jóvenes aficionados consiguieron algunos autógrafos en sus playeras y la foto del recuerdo.
Reporteros internacionales, incluyendo algunos de Corea del Sur, siguieron de cerca al equipo, confirmando que la atención hacia Sudáfrica no se limita a la cancha, sino también a la pasión de los aficionados.
Los dirigidos por Hugo Broos, los Bafana Bafana iniciaron su preparación en la capital mexicana, conscientes de la altura y condiciones del estadio.

La meta es clara: dar un buen espectáculo y competir al máximo frente a México, mientras se adaptan al ambiente único que solo un partido inaugural puede ofrecer.
La ciudad ya vive la fiesta del Mundial. Calles, plazas y avenidas poco a poco se llenan de banderas, camisetas y colores de todas las selecciones, y cada día que pasa el ambiente se siente más intenso. Aficionados de distintos rincones del mundo comienzan a aparecer, compartiendo la emoción por el torneo y creando un ambiente que va más allá del juego.

Hay que recordar que Sudáfrica y México ya fueron protagonistas de una inauguración mundialista, precisamente cuando los Bafana Bafana fueron los anfitriones del torneo en el 2010, con empate a un gol.
El partido inaugural entre México y Sudáfrica promete ser más que un juego: será un encuentro de culturas, pasiones y emociones, donde la afición mexicana demostró que, aunque los africanos sean rivales, su recibimiento puede ser cálido y respetuoso.


