MUNGUÍA GANÓ EN ORGÍA DE GOLPES

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El bahameño Tureano Johnson pagó caro su temeridad al salir a imponer un ritmo infernal de combate contra el tijuanense Jaime Munguía, cuya arma principal fueron los uppers a dos manos, uno de los cuales partió terriblemente el labio superior derecho del peleador caribeño y le impidió continuar en la refriega en la sexta vuelta.

La noche de este viernes en el Casino Fantasy Springs de Indio, CaliforniaMunguía conservó su faja intercontinental de peso medio de la WBO, en la que fue su segunda incursión oficial en las 160 libras, tras un reinado de cinco defensas triunfales como monarca mundial superwelter del mismo organismo.

La mano del legendario ex campeón Érik “Terrible” Morales en el gimnasio y en la esquina del nuestro se hizo notar, con todo y tener que aceptar los intercambios de cuero desde el explosivo inicio.

Luego de un complicado primer asalto, en el que fue sacudido al recibir fuertes golpes debido al virulento y sorpresivo ataque a fondo de su adversario, el tijuanense recompuso el camino y con base en jabs o movimientos laterales dio inicio a un castigo sistemático contra Johnson, al que superaba en velocidad de manos. Así, con golpes a la cara y al cuerpo, Munguía (36-0, 29 noqueados) minó la resistencia de un rival que rehusaba dar marcha atrás pese a ser estremecido por los puños del bajacaliforniano.

Restaban 31 segundos al sexto asalto, cuando Jaime descargó su potente derecha en forma de upper en la boca de Johnson, acción de la cual el isleño salió con el labio materialmente seccionado. Momentos después, el réferi Mando Cáiz lo llevó a revisión médica. Al determinarse que Tureano (21-3-1, 15 KOs) no podía continuar, se decretó el KOT.

No se salvó Munguía de absorber fuertes impactos ante las ofensivas casi suicidas de Tureano, que conforme avanzaban los rounds parecía destinado a agotar sus energías por tanto derroche de vigor contra un oponente más joven (24, por 36 años de edad) y que traía “un pulmón extra” como producto de prepararse en la altitud del Centro Ceremonial Otomí.