CARLOS ORTIZ SERA EL NUMERO UNO, ASEGURA SU PADRE

Otros Deportes Portada

Los recuerdos inundaron la mente de Carlos Ortiz Batanero. El padre de uno de los golfistas más importantes de México no se guardó nada. Aquellas tardes en Guadalajara, las múltiples horas en el campo y el sinfín de eagles, birdies y hasta bogeys, tuvieron su recompensa.

Carlos papá mostró su orgullo por ser el progenitor de Carlos Ortiz Becerra, aquel al que enseñó a jugar golf y que está en uno de sus mejores momentos en su vida golfística.

El patriarca de los Ortiz habló con ESTO respecto a su orgullo. No sólo lo aplaudió, incluso se dio el tiempo de pronosticar lo grande que será.

Ortiz Batanero fue sincero, su pequeño destacó muy poco en un inicio. “Carlos, en un  principio, era un chavo del montón, le echaba ganas, pero no destacaba, le costaba trabajo, chambeaba, era muy obstinado, pero siempre buscaba lograr las cosas, siempre había jugadores mejores que él, pero siempre mostró su talento, hasta terco, fue luchando y lograba meterse a interzonas, se metía a los regionales y nacionales, le fue muy bien porque siempre luchó”, comenzó orgulloso.

Su futuro dio una vuelta que lo transformó, el extranjero hizo a un nuevo Carlos Ortiz. “Todo cambió cuando se fue a Alemania, ahí hubo un coach que lo enseñó a pegarle más fuerte, porque él era flaquito, bueno, todavía lo es, pero le pega muy largo y fuerte, desde ahí tuvo la capacidad de empezar a desarrollarse como un gran atleta, ahora, hasta la fecha, tiene muchos compromiso, trabaja durísimo, más que nadie, para lograr estar en la élite del golf mundial”, redondeó orgulloso.

La meta está clara, el número uno del ranking del PGA será la próxima meta del golfista tapatío. “Él está enfocado, su carrera en el PGA Tour lleva pocos años, cuatro, y le han costado trabajo, pero es un cuate muy disciplinado, tiene el objetivo de ser el número uno del mundo y tiene toda la mentalidad para hacerlo, su carrera, a pesar de que tiene 29 años, es muy joven todavía va bien. La madurez de un golfista puede llegar hasta los 40 años, creo que le queda mucho trecho por recorrer y destacar, si sigue como el compromiso y sus ganas, yo creo que lo va a lograr”, resaltó ilusionado.

El amor por el golf llegó desde la cuna. No sólo por su experiencia, si no por la forma en que Ortiz Becerra recibió los consejos de su padre. “Yo jugué, de chico me los llevaba al campo, pero somos muy competitivos, desde mi esposa, cada quien en su ramo y en su nivel, siempre nos estamos tratando como personas, es lo que les hemos inculcado, cuando se comprometían, no se podían rajar, siempre les pedíamos el 100 por ciento, eso no siempre era pedirles que ganaran, pero sí que dieran todo, eso te dará satisfacción, eso lo aprendí de mis padres y nosotros lo hicimos”, dijo y continuó “se lo dije siempre, el triunfo no siempre estará en tus manos, siempre puede haber uno mejor que tu, eso siempre pasa en cualquier situación de la vida, uno tendrá mejor ronda y te quedas con las manos vacías, por eso siempre le dije que lo único que nadie le iba a robar, era su compromiso, es lo que nos enfocamos”, recalcó

Pero el deporte blanco también le pudo costar la vida a su hijo, con nostalgia, recordó aquel episodio. “Me lo llevé, tenía como cuatro años, una tarde, él es muy alérgico, yo iba jugando y él se distraía en el campo, feliz. Caminando los dos, en el hoyo 15, en el Country Club de Guadalajara, hay un árbol que le daba alergia, pues ya se me estaba ahogando, tuve que salir corriendo, estaba muy asustado, Carlos no podía respirar, desde ese día, sabíamos que ese hoyo, en específico en esa tarde, ese árbol, soltaba polen y que le daba una alegría tremenda, ya lo comenzamos a tratar, es un momento impactante en su vida y la mía, jamás lo voy a olvidar”, dijo emotivamente.

Por último, el padre del mejor golfista mexicano de la actualidad, espera que su muchacho cumpla el sueño que tiene desde pequeño. “Te ves dando consejos, siempre, cuando me pregunta, le aporto lo que pienso, por lo general me pregunta, él sabrá si lo toma o no, siempre nos pide consejos, somos una familia muy unida, me pregunta a mí, a su mamá, a sus hermanos, siempre se arropa en la familia y eso para mi es un orgullo, nos pide la opinión, pero él sabe lo que quiere, en los que confía siempre pregunta, él al final toma sus decisiones, pero siempre nos toma en cuenta, no tomará mi consejo o sí, pero eso me da libertad de siempre decirle lo que yo pienso y sé que es gracias a eso que conseguirá lo que quiere, no tengo dudas”, remató.